El caso Polanski (revisitado) por Jonás Trueba

lunes, 26 de octubre de 2009 - 1 Comentarios

No deja de llamarme la atención la virulencia y la desinformación con que muchos medios de comunicación y ciertos periodistas atacan a Roman Polanski y a los cineastas que han salido en su defensa tras su detención en Suiza. 'El País' llegó a publicar un artículo, a los dos días del suceso, titulado 'Solidaridad con un violador', y a partir de ahí, una ristra inacabable de noticias sobre el asunto, todas bastante inexactas. Periodistas y opinadores de diferentes medios han contribuido a diseminar insultos y calumnias, tildando a Polanski de violador y sátiro, y a los que salen en su defensa, de banda corporativista de abajofirmantes que tolera la violación siempre que ésta sea cometida por uno de los suyos.

Mario Vargas Llosa (un creador de probado talento, como dice él de Polanski después de atacarlo) ha llegado a comparar el caso Polanski con los desafueros sexuales y abusos de poder de Silvio Berlusconi, asegurando que todos aquellos cineastas e intelectuales que apoyan al director polaco consideran que 'emboscar, emborrachar, drogar y violar a una niña de 13 años, que es lo que hizo Polanski con su víctima, Samantha Geimer, a la que atrajo a la casa deshabitada de Jack Nicholson con el pretexto de fotografiarla, es tolerable si quien comete el desafuero no es un hombrecillo del montón sino un creador de probado talento'.

Sinceramente, no creo que ninguno de los que han manifestado su apoyo a Polanski y han criticado su arresto esté a favor de que ningún violador se libre de cumplir condena, sea un gran artista o no. Ni siquiera creo que sea necesario resaltar el talento artístico de Polanski; más bien al contrario, porque me parece que ese talento no ha servido como coartada para justificar un crimen, como han sugerido algunos, sino para que ésos mismos pudieran despachar a la celebridad más a gusto. Y me parece muy triste, cuando no irritante, que algunos lo piensen y juzguen con tanta facilidad. Los que se llenan la boca con la palabra justicia para descalificar a Polanski y sus defensores, deberían atenerse a los hechos judiciales antes de tildar al cineasta de violador, porque Polanski nunca fue condenado por violación. Se fugó de Estados Unidos el día antes de la celebración del juicio, cierto. Pero no se fugó por miedo a una posible condena por violación, sino por otras razones que habría que conocer bien antes de emitir ciertos juicios sobre él.

La acusación por la que Polanski permanece hoy arrestado y pendiente de sentencia es 'relación sexual ilícita con una menor', un delito dentro de las fronteras del estado de California. En cualquier caso, no creo que nadie en su sano juicio niegue lo que es un hecho evidente: que Polanski cometió un delito, que lo pillaron y que acabó fugandose. Pero entre medias de todo eso, pasó un año sometiéndose a las exigencias de un juez que terminó siendo retirado del caso por mala práctica judicial, un detalle que debería bastar para que muchos de los jueces espontáneos que surgen por todos lados se plantearan revisar el caso.

Hay un documental muy interesante de Marina Zenovich, 'Roman Polanski: se busca', donde se explican pormenorizadamente los detalles del juicio, con entrevistas a algunos de sus protagonistas, como el fiscal del distrito que se encargó del caso, los abogados de Polanski y Samantha Geimer y hasta la propia Samantha Geimer. La directora, Marina Zenovich, acabó haciéndose amiga de Samantha Geimer y no minimiza el delito de Polanski, así que está fuera de toda sospecha. Como ella misma target=_blank>ha declarado, "sólo dos personas saben lo que pasó exactamente, no quieren hablar, y yo en ningún caso quiero disculpar a Polanski. Lo que quise mostrar es lo que pasó más tarde".

Douglas Dalton, abogado de Polanski, afirma en el documental: "Todo el mundo tiene derecho a tener sus opiniones sobre lo ocurrido, pero no a exponer sus propios hechos. El hecho de que Polanski se marchara del país parece eclipsar la parte realmente importante del caso y de lo que ocurrió con el sistema judicial. Sigo estupefacto después de todos estos años". Y Lawrence Silver, abogado defensor de Samantha Geimer, concreta: "Polanski no me da ninguna pena. Lo que hizo a mi clienta estuvo mal y fue horrible, pero tenía derecho a ser tratado justamente en el juicio y no lo fue".

9 de agosto de 1977: Polanski y su abogado, Douglas Dalton, comparecen ante el juez. | Ap

9 de agosto de 1977: Polanski y su abogado, Douglas Dalton, comparecen ante el juez. | Ap

Polanski fue detenido el 11 de marzo de 1977 en Los Ángeles, después de que la madre de Samantha Gailey (luego se cambió el apellido por Geimer) denunciara a la policía que su hija había sido violada por el famoso director de cine Roman Polanski. Las declaraciones del acusado y la víctima sobre los hechos difieren en más de un punto, y el tema es, desde luego, muy delicado. Pero lo cierto es que una vez que Polanski aceptó declararse culpable de 'sexo ilícito con una menor', tanto la víctima como su abogado, así como la fiscalía, se dieron por satisfechos. Para Samantha Geimer, la pena que cumplió Polanski en su día es suficiente, y así lo ha reiterado más de una vez, pero esto no parece interesar a mucha gente. Interesa más continuar con un linchamiento mediático y demagógico que dura ya 32 años y que parece no tener fin, en nombre de una justicia que nunca fue tal.

La familia de Samantha Geimer y su abogado, como atestiguan en el documental citado, estaban fundamentalmente preocupados porque Samantha Geimer no tuviera que subir a un estrado ni someterse a las presiones de la prensa. Pero ahí entraron en colisión con el juez Rittenband. Como se muestra detalladamente en el documental de Zenovich, Rittenband era un juez obsesionado con los medios de comunicación. Le gustaba mucho codearse con famosos, y en sus juicios, dirigía la opinión de la prensa con suma habilidad. Quizá por eso, en cuanto conoció el caso Polanski, pensó que se le presentaba una gran oportunidad.

Para entonces, Polanski era ya uno de los directores más conocidos, admirados y controvertidos de Hollywood. A partir de 'La semilla del diablo', su nombre estuvo y sigue estando indefectiblemente ligado a lo satánico, hasta el punto de que, cuando los cómplices de Charles Manson asesinaron a su mujer Sharon Tate en 1969, algunos medios de comunicación y no pocas personas llegaron a culpabilizarlo de haber participado en la matanza, o de haber sido uno de sus instigadores... Otro de los problemas de Polanski de cara a la prensa ha sido siempre su personalidad irreductible. Muchos no le perdonaron que reconociera que le gustaban las chicas menores de edad, y que después del asesinato de su esposa había frecuentado más de un prostíbulo. "Cada uno lleva su pena de modo distinto. Algunos se van a un monasterio y otros empiezan a ir a casas de putas", declaró en una entrevista.

Al aceptar la declaración de culpabilidad de Polanski, el juez Rittenband ordenó que dos psiquiatras lo examinaran. La sentencia final debía dictarse después de estos informes. Ronald Markman, uno de los dos psiquiatras asignados por el juez Rittenband cuenta a la cámara cómo Rittenband esperaba que él declarara a Polanski 'agresor sexual mentalmente perturbado', lo que le permitiría encerrarlo una buena temporada al representar un peligro para la salud y la seguridad de los demás. Pero lo que determinó el psiquiatra es que Polanski no podía considerarse un agresor sexual mentalmente perturbado. Recomendaba la libertad condicional. El otro informe psiquiátrico era aún más benévolo con el acusado.

Rittenband quería enviar a Polanski a la cárcel de todas formas, pero lamentaba que, con dichos informes psiquiátricos recomendando la libertad condicional, cualquier intento por su parte de meterlo entre rejas sería apelado por el abogado de Polanski. Por eso decidió someter a su acusado a un nuevo régimen de observación psiquiátrica, enviándole a la cárcel estatal de Chino. Se trataba de un estudio de diagnóstico más detallado, y como no era una sentencia final, la defensa no podía apelarlo.

Con su segunda esposa, Sharon Tate, que fue asesinada en 1968. | Afp

Con su segunda esposa, Sharon Tate, que fue asesinada en 1968. | Afp

Dalton cuenta cómo Roger Gunson, representante de la fiscalía, y el agente de la condicional protestaron. No pensaban que este nuevo examen suplementario fuera necesario y consideraban que los dos informes presentados al tribunal bastaban. Para Gunson, "la ley dice que un estudio de diagnóstico no puede usarse como castigo ni como sentencia". Rittenband no atendió a razones y convenció a Gunson y Dalton para que asistieran a una audiencia pública y representaran una especie de teatro delante de los medios. Gunson debía pedir que Polanski permaneciese bajo custodia hasta la sentencia final, y Dalton debía reclamar la libertad condicional para su cliente, y según relatan ambos, el juez concretó lo siguiente: "después de vuestras peticiones, yo haré mis observaciones y le condenaré a Chino para un nuevo estudio de diagnóstico. No hace falta que la prensa sepa nada más acerca de esto. Si no lo habláis con la prensa y Polanski recibe un informe favorable del departamento de la condicional, cosa que todos sabemos con certeza que recibirá, eso concluirá su castigo."

Gunson y Dalton pensaron que aquello era por lo menos surrealista, pero sabían que estaban en manos del juez y creyeron que seguir su dictado en ese momento sería la forma más rápida de cerrar un caso que nadie, ni la acusación, ni la defensa, ni la fiscalía querían prolongar por más tiempo. Así que entraron en la sala llena de periodistas y espectadores convocados para la ocasión por el juez Rittenband y representaron la pantomima. Según Gunson, "era como estar en un juicio de prácticas en la facultad, donde sabes de antemano lo que va a ocurrir". Pero Rittenband se había reservado su mejor discurso para la ocasión. Dalton asegura que "el juez quería convencer a la prensa y al público de que cuando dicte la sentencia de libertad condicional para Polanski, vean en qué se ha basado para llegar a esa conclusión".

Rittanband había concedido un permiso de tres meses a Polanski para viajar a Europa a trabajar en una película de encargo, y cuando la prensa difundió una fotografía de él en compañía de dos mujeres fumándose un puro durante su visita al Oktoberfest de Múnich (el festival de cerveza más grande del mundo), Rittenband sintió que Polanski le había humillado ante los medios. Una periodista de la prensa rosa cuenta cómo Rittenband le confesó que 'esa foto lo cambia todo' y que ahora tendría que encerrarlo entre rejas. Básicamente, lo que le molestaba es que 'ese puto enano judío', como le gustaba llamar a Polanski según diferentes testimonios, le hubiese puesto en evidencia ante la prensa. Ordenó su regreso inmediato para su ingreso en la cárcel de Chino.

Después de 42 días en la cárcel de Chino, los responsables de la prisión decidieron soltar a Polanski. El nuevo informe psiquiátrico, como los anteriores, recomendaba la libertad condicional para Polanski. Éste se quedó tranquilo. Pensaba que había cumplido todas sus obligaciones con respecto al caso. Se había declarado culpable de sexo ilícito con una menor y había cumplido la condena que se le había impuesto. Pero al juez Rittenband no le pareció que 42 días en prisión fueran suficiente castigo. Se habían publicado muchos artículos contra él, tachándolo de blando y reclamándole una condena ejemplar para Polanski.

Gunson y Dalton cuentan cómo Rittenband volvió a llamarlos a su despacho y les comunicó que 'no iba a honrar la promesa' que les había hecho de liberar a Polanski cuando éste cumpliera el estudio de diagnóstico en Chino. La razón que les dio fue que estaba recibiendo demasiadas críticas por parte de la prensa, y que 42 no eran suficientes días bajo custodia, que Polanski tendría que completar los 48 días restantes hasta cumplir los 90 esperados. Gunson sugirió que lo sentenciara a 48 días bajo custodia y terminara con el caso, pero Rittenband le dijo que no estaba dispuesto a hacer algo así porque la percepción de la condena debía mantenerse ante la prensa. Su plan era hacer creer a la prensa que iba a sentenciar a Polanski por un periodo más largo de tiempo del que iba a sentenciarlo en realidad. Y sólo ellos sabrían la verdad. Le dijo a Dalton que si regresaba al tribunal una vez la prensa se hubiera marchado, volvería a llamar a Polanski y le libraría de la cárcel.

El cineasta, en la edición de 2007 del Festival de Cannes. | Ap

El cineasta, en la edición de 2007 del Festival de Cannes. | Ap

Para Gunson "era obvio que quería deportarle porque no quería que Polanski siguiera por aquí, poniéndolo en evidencia". Y Dalton explica que la pretensión de Rittenband consistía en que "Polanski accediera a renunciar a cualquiera de los derechos que podría tener con una deportación, pero es ilegal imponer ninguna condición a alguien que está cumpliendo condena bajo custodia". Rittenband, además, quería que Gunson y Dalton volvieran a representar una escena ante los medios para luego pactar otra cosa en privado. Pero Dalton, apoyado por Gunson, decidió no seguir más las sugerencias del juez y amenazó con presentar un escrito de recusación contra él, alegando 'parcialidad, prejuicio y otras infracciones del código judicial de California'.

El día antes de la celebración del juicio, Dalton se reunió con Polanski y le explicó que en su opinión, la sentencia que iba a dictarse al día siguiente sería ilegal, que podrían obtener una rebaja tras la apelación pero que iba a ser un proceso largo y que, como acusado, tendría que permanecer en la cárcel durante todo ese tiempo. Le contó las intenciones del juez y su promesa de que si renunciaba a sus derechos como deportado y cumplía 48 días más en prisión, sería liberado. Polanski le preguntó a su abogado si podían confiar en el juez, a lo que Dalton contestó: "No, ya no podemos confiar en él y lo que representa no tiene ningún valor". En ese mismo instante, Polanski tomó la decisión de irse del país.

Dalton, de acuerdo con Gunson, preparó una excepción perentoria demostrando que Rittenband estaba incapacitado para dictar una sentencia justa. Rittenband fue retirado del caso el 2 de febrero de 1978.

Samantha Geimer ha declarado: "Yo era joven, pero alcanzaba a entender que el juez estaba disfrutando de la publicidad. No le importaba lo que me ocurriera a mí, ni lo que ocurriera con Polanski. Era como si fuera el director de un espectáculo en el que yo no quería participar". Geimer perdonó públicamente a Polanski tras solventar un juicio civil con él y recibir una suma económica por daños y perjuicios de 'angustia física y emocional'.

En el año 2003, Samantha declaró a 'Los Angeles Times' que "su abogado, mi abogado y el fiscal del distrito llegaron a un acuerdo de declaración de culpabilidad y el tribunal lo aprobó. Pero, para nuestro asombro, en el último momento el juez se retractó y se negó a cumplir el acuerdo". "No deberían haberle llevado a la situación de tener que escapar. Deberían haberlo condenado a la pena que ya había cumplido, como habíamos acordado. [...] ¿Quién no pensaría en huir enfrentándose a una condena de cincuenta años de un juez que siente más interés por su propia fama que por una sentencia justa? Si Roman Polanski pudiera resolver sus dificultades, yo me alegraría".

En el año 1997, Dalton y Gunson presentaron el caso a otro juez del Tribunal Superior de Los Ángeles. El juez acordó que si Polanski regresaba a EEUU no cumpliría más condena bajo custodia, pero la condición del juez era que los procedimientos fueran televisados. Polanski rechazó ser juzgado en tales circunstancias. "Sólo hay perdedores, Samantha Geimer, Polanski y sus familias. Todo el mundo quiere que el asunto se termine, excepto los medios de comunicación", ha declarado Marina Zenovich.

Muchos de estos datos no parecen tener hueco en la prensa de nuestro país, por eso me ha parecido oportuno dejarlos aquí escritos. Sospecho que seré ingresado en el club de esos corporativistas que, a los ojos de algunos, no hacen más que defender y justificar el crímen de un ser diabólico en nombre del arte cinematográfico, la vileza moral en estado puro. Qué remedio...

Celda 211

sábado, 24 de octubre de 2009 - 5 Comentarios

Trailers varios

viernes, 2 de octubre de 2009 - 1 Comentarios

La primera película es Metropia:
'Metropia' nos presenta una historia adulta ambientada en la Europa del futuro, en un mundo que se está quedando sin petroleo y en donde todo el viejo continente está conectado a través de una enorme red de metro. El film nos sumerge en la paranoia de Roger, un funcionario gris y aburrido, un trabajador alienado que escucha voces en su cabeza y que está enamorado de una bella mujer a la que sólo conoce a través de los anuncios de televisión que protagoniza, y que un buen día decide escapar al control que el sistema está ejerciendo sobre él.


Thirst
Seguramente se tendrá que ver subtitulada por que por ahora no tiene distribuidora en España


The Book of Eli
Ambientada en un futuro post-apocalíptico, su historia se centra en el personaje interpretado por Denzel Washington, el Eli del título, quien es poseedor de un supuesto libro sagrado que podría ser la llave para salvar la humanidad, y que deberá proteger de Gary Oldman y sus hombres, empeñados en arrebatáserlo.


Pesadilla en Elm Street
Ya sabeis de que va



Fantastic Mr. Fox

¡Nein, nein, nein, nein!

martes, 22 de septiembre de 2009 - 9 Comentarios

Bueno, visto que aquí más de uno se queda con lo que quiere, pues voy a tener que explicar el por qué de ese nueve a esta película, y de mi sentido crítico hacia Tarantino y mi inexistente fanatismo ignorante hacia su cine.

Para empezar debería poneros un poco en antecedentes sobre lo que siempre he dicho de Tarantino, que es capaz de lo mejor y de lo peor, que es un fantoche como persona y que es capaz de hacer obras maestras tanto como de hacer plagios fetichistas de cine de videoclub. Si parto desde el inicio, la primera película que vi fue Pulp Fiction, la cual siempre, y nadie me habrá oido decir lo contrario, he dicho que es una obra maestra. ¿Por qué? Lo indispensable para tal calificativo es que nunca se haya hecho. Y como Pulp Fiction, no hay película. Engloba en una temática noir al estilo francés con un montaje sublime (que recuerda a Godard) una acción fácil de seguir con unos personajes altamente atractivos y atrayentes y una violencia nada paródica ni gratuita sino en ayuda de lograr ese "pulp" que la historia requiere. Tiene guiños a muchas películas de género pero sin caer en el plagio de otras de su filmografía. Por otra parte, el romper el hilo temporal es maestro, sin caer en las comeduras de coco de Fellini que a más de uno nos han traido de cabeza. Todo un icono del siglo XX.

De ahí vi Jackie Brown. Otra joya, homenaje al black explotion, con negros haciendo de negros pero no sin seso y con una trama compleja que se irá desgranando durante el metraje sin ser para nada previsible. Los personajes aquí al igual que en Pulp Fiction están genialmente construidos y desde el primer momento que aparecen en cámara nos guía como a través de una casa laberíntica de forma que siempre quieras saber lo que hay detrás de cada puerta. Si no fuera porque quizá tengo un poco menos de humor, recomendaría esta película como la mejor de Tarantino, en cuanto a dirección se refiere. Es donde mejores actuaciones encontramos, donde se ve un guión casi 100% original y donde los movimientos de cámara van en sintonía con la atmósfera ochentera que se desea crear.

Pero, problemón el mío, a la tercera va la vencida: Reservoir Dogs. Estaba a punto de entrar en la secta del tarantinismo cuando me vi la que se suponía debía ser su gran obra de culto, la película a adorar por las noches. Y menuda decepción. ¿Diálogos tarantinianos? Pues la verdad, un monólogo sobre Madonna de 5 minutos para empezar con una cámara dando vueltas alrededor de una mesa no es mi idea de un diálogo rápido y subcultural sino de una paja mental sobre un fetiche de un director que mete con calzador en una historia a la que ni le viene como argumento ni como anécdota. Simplemente, como la estética es pulp pues parece que si hablamos un poquito de algo "subcultural" a lo "te voy a abrir los ojos nene" pues queda guay y siempre será recompensado por un fan que tampoco sabe de que habla pero ¿eh? ¡Que es Tarantino! Ilumíname... El guión tiene cierta originalidad, no en vano, es la antesala de Pulp Fiction, pero no tiene a personajes emblemáticos como el Sr. Lobo, la trama se deduce al instante y ¿tiene violencia? Pues sí, pero gratuita e innecesaria y bastante cutre (¿cuántos litros de sangre puede perder uno chillando como un gorrino en el matadero con un tiro en el vientre antes de morir?). Sinceramente, como película entretenida con un toque de gusto cinematográfico la veo bien pero no como la panafea que algunos defienden.

Y llegamos a mi problema con Tarantino: Kill Bill. No voy a explicar la gran sarta de impreperios que con la edad he ido perdiendo esta costumbre. Pero dejémoslo en que considero la película técnicamente un 10 pero con el grave problema de la zafiedad del guión, el fetichismo de su director, la obviedad de una trama fácil e incongruente en algunos aspectos, y la tontucía de muchas de sus escenas. Que el volumen uno es altamente entretenido, sí. Que mezcla (copia) muchos géneros y películas, también. Pero sinceramente, como diría cierto moi que conozco, es la película con más hype de los últimos 20 años. Y lo peor no es eso, es que el volumen dos para que debas tomártelo en serio cual drama familiar tras ver sesos, sangre a litros y miembros cercenados. En fin, no me quiero extender con estas pelis que ya largo he criticado.

Death proof: una tontolina de un montón de veinteañeras haciendo el imbécil con el coche mientras tienen diálogos tan elaborados como "todavía no te lo has follado, puta, ¿a qué esperas" y eso durante minutos y minutos y minutos que, hombre, para un público a lo física y química seguro que estará genial, pero a Tarantino le pido algo más. Lo gracioso es que algunos defienden esta película por sus "antiheroinas" pero de verdad nadie se ha parado a pensar en que se diría de esta película si fueran 4 tios en vez de 4 tías hablando en plan "cabrón" "te has follado a esa pava" etc... No porque haya diálogos largos quiere decir que tengan contenido.

Y en cuanto a Malditos Bastardos... me tengo que ir a trabajar así que la segunda parte esta tarde o mañana o cuando tenga tiempo XD

-----

Ya por la tarde edito el anterior. Se me había olvidado mencionar el tema de las bso... Tarantino como buen mitómano-fetichista es un genio eligiendo la música de sus películas. En eso es un tio redondo y en su caso entran ganas de que las selecciones de canciones también pudieran optar a galardones a mejor banda sonora.

Pero bueno, entrando en materia: Malditos bastardos. Entré en el cine con reticencias, pero siempre con esa doble opinión, por un lado siempre temo encontrar una película estúpida cuyo único argumento sea hablar de lo mucho que le gustaban de crio las películas de serie z que veía en el video club y por otro creer que es capaz de saltar ese obstáculo onanista y deleitarnos con una obra notable, cuanto menos, cargada de diálogos originales que no se centraran sólo en cuantas veces se puede decir puto por minuto. Y en esas entré y baste decir que la primera escena del cazajudios merece pagar la entrada de esta película. Creo que Hans Landa es uno de los mejores personajes que ha creado hasta la fecha. Y digo esto porque tiene la genialidad de los locos, su inteligencia y su capacidad de sorpresa y una variedad gestual que no he visto hasta ahora en el cine de Tarantino. Ya con este inicio me hizo albergar una esperanza... ¿y si?

Bueno, veamos... Llegan los bastardos y era como volver a ver a los violentos de Kelly, pero sin copiar la estética fotograma por fotograma. La película lo bueno que tiene es que exagera lo bueno de las películas del género bélico de esa época pero no lo zafio y bulgar, como si le pasara con Death Proof. El montaje, como de costumbre en él, es perfecto y acierta con una bso a lo Ennio Morricone (de lo poco que me gustó en Kill Bill). Pero es que el gran punto fuerte de la película es que parece que Tarantino reta al espectador a una partida de cluedo o como si le hubiera pedido consejo desde el más allá a Agatha Christie. Me explico, nunca se sabe que va a pasar, entran personajes en escena de sopetón y ya piensas "ea, se va a liar" y pasan los segundos y no se lía, qué va, se crean diálogos largos desarrollando una tensión que es dónde creo que fallaba en otras películas. No son diálogos gratuitos sobre algún tema que no viene a cuento con la trama sino que concuerdan con ella y hace que te mantengas siempre con la mente viva intentando averiguar qué va a ocurrir. Creo que esta película debería verse como una mezcla entre una película de suspense y otra de acción, pero quizá sea algo muy subjetivo.

Brad Pitt, pues como de costumbre. Siempre he dicho que no es excepcional pero que a diferencia de Tom Cruise cuando se pone está notable en sus interpretaciones.

SPOILER

Entrando en lo histórico, me parece genial que Tarantino se aventure a cambiar el pasado. Va en el hilo de toda la película puesto que ¿alguien se imagina a un grupo de judios cortando cabelleras? Todos nos hemos preguntado alguna vez que hubiera pasado si se hubiera ejecutado a Hitler, ¿no? Pues aunque de antemano ya conozcas la reescritura de la historia por las críticas que se han hartado en lanzar en los medios, lo bueno de la películas es que no sabes el cómo. Y lo mejor: no conoces qué papel va a desempeñar en ello Hans Landa. Ni Aldo Raine... Además, me pareció gratificante ver un humor muy bizarro en algunas escenas, como el humor a lo Sr. Lobo de Aldo o cuando el oso revienta la cara de Hitler a balazos de ametralladora.

FIN DEL SPOILER

Sin embargo, tengo algunos peros. Me gustaría pensar que en el futuro dvd habrá una versión extendida. Durante la película se nos muestran algunas escenas que explican el pasado y por tanto la motivación de algunos de los personajes pero no así en todos y no estaría de más conocer por ejemplo la motivación del oso.

Por otro lado, creo que el personaje de Hans Landa es tan bueno que se me hace corta su participación en la película. Se le podría haber sacado mucho más partido dándole más protagonismo porque cada vez que sale en pantalla, puedo imaginar que el interés del espectador crece en ver qué va a hacer, qué sabe de antemano sobre los "buenos" y qué plan tiene pensado.

Y por último, la incrustación de la escena pop de Shosanna embutida en un vestido rojo a lo Lauren Bacall maquillándose mientras suena David Bowie de fondo me pareció salido del tono general de la película. No sé qué intentaba ahí, si quería mezclar una escena de cine negro con una pop u otra paja mental pero lo cierto es que es como una escena de otra película, no es como el resto y no creo que le pegue.

Por lo demás, la película yo sí creo que está entre sus mejores. Quizá la pondría a la altura de Jackie Brown, pero me gustaría verla de nuevo para poder decir eso. Aunque luego sea un poco más crítico y ahora me haya dejado llevar por el entusiasmo o la sorpresa frente a lo que me esperaba lo que sí es seguro es que la película es muy notable... incluso para ser de Tarantino.

'The Cross' la nueva película de Andrew Niccol (Gattaca)

lunes, 21 de septiembre de 2009 - 2 Comentarios


Como se que por aqui hay alguien a quien le gusta mucho Gattaca pues pongo esto que leí no hace mucho por ahí. Resulta que ya esta en fase de produccion en australia la nueva peli de este Andrew Niccol. Trata, según la pagina donde lo leí:

La historia esta situada en un futuro no muy lejano, la protagonizan dos hermanos que intentan cruzar la frontera en búsqueda de un mundo mejor. Evidentemente esta frontera está fuertemente vigilada por unas instalaciones infranqueables comandadas por Guideon, quien no permite a nadie salir.


Tambien se trata de una peli distopica como Gattaca y así a primera vista aunque no me resulta muy atractiva no tiene mala pinta. Habra que ver como va avanzando el proyecto. Por cierto, la protagonizan Legol...digo...Orlando Bloom y la rusa de Cuanto Sol Hace.


Fuente | ZF

Adiós a Patrick Swayze

martes, 15 de septiembre de 2009 - 1 Comentarios


La inolvidable estrella de "Dirty Dancing" y "Ghost", Patrick Swayze, murió este lunes a los 57 años, después de haber peleado contra un cáncer de páncreas que lo llevó a dar entrevistas para celebrar la vida y desmentir varias veces su muerte anunciada.El comediante y bailarín fue nominado tres veces a los Globos de Oro y saboreó la verdadera fama de Hollywood sin dejarse llevar por las extravagancias, según resaltaron sus colegas de plató.


El hombre, que fue uno de los galanes del cine más deseado en los años 80 y 90, con éxitos como "Dirty Dancing" o el marido fantasma de Demi Moore en "Ghost", se casó con su novia de la adolescencia Lisa Niemi en 1975, y se mantuvieron unidos hasta su muerte este lunes, toda una proeza en Hollywood, donde alguna vez confesó su lucha contra el alcoholismo. Según investigaciones médicas, el cáncer de páncreas es una de las formas más letales de la enfermedad, en la que sólo uno de cada 10 pacientes vive unos cinco años tras el diagnóstico.
"Empecé una nueva quimioterapia y, una vez más, soy uno de los suertudos con cáncer de páncreas que responde bien al tratamiento", dijo el actor en uno de sus tantos desmentidos de su propia muerte.


Rubio, alto, fornido y de facciones marcadas, fue elegido "El hombre más sexy" de la revista People, en 1991 cuando era el galán de los grandes éxitos de taquilla de la época. Swayze debutó en el cine en 1979 en el musical "Skatetown, USA", pero luego de realizar durante años papeles en series de televisión, acarició la gloria en 1987 gracias a la cinta "Dirty Dancing", donde como profesor de danza de una jovencita menuda interpretada por Jennifer Grey pegó en el mundo entero por la música y el baile.


El actor escribió y cantó una de las canciones más populares de aquella película: "She's like the wind". Vuelve a la gran pantalla en 1989 con una película de serie B, "Road House", sin mayor éxito y un año después llega la oportunidad de interpretar al lado de Demi Moore y Ghoppi Goldberg "Ghost", donde se convierte en el amor asesinado y luego fantasma de la trama.
En 1991, llegó otro protagónico, en "Point Break" junto a Keanu Reeves, quien hacía una de sus primeras incursiones en el cine en esta trama de surfistas y aventureros estafadores. Entre mediados de los 90 y la década del 2000, el actor tuvo algunas actuaciones que le valieron buena crítica como "Donnie Darko", al lado de Jake y Maggie Gyllenhaal en 2001, pero fueron disminuyendo drásticamente sus oportunidades en el cine.

Fuente: AFP

Bailar de cine (Festival de Venecia)

viernes, 4 de septiembre de 2009 - 1 Comentarios

En cierta ocasión Frank Zappa no pudo por menos que poner al periodista que le entrevistaba en una fea situación. El músico no entendía cómo se podía escribir de música. "¿Acaso es posible bailar de arquitectura?", le soltó el entrevistado al intrépido reportero de, posiblemente, la concienzuda revista 'Rolling Stone'. En definitiva, la duda es cómo relacionar mundos perfectamente inconmensurables. Y ya que estamos en un festival de cine, se nos ocurre una pregunta similar: ¿cuál es la manera correcta de adaptar una novela a la pantalla? La cuestión viene a cuento de 'The road' (pincha aquí para ver el trailer) o, si se prefiere, 'La carretera', la novela de Cormac McCarthy (sí, el mismo de 'No es país para viejos'). Hoy mismo, por fin, vio la luz la esperada adaptación del director John Hillcoat con Viggo Mortensen de protagonista. Los que hayan leído esta obra maestra de la literatura contemporánea saben de lo que hablaba Zappa.

El escritor construye la perfecta geografía del Apocalipsis. Y lo hace a martillazos. Brutal. Sin retóricas, sin adjetivos. Todo discurre a media voz. Se diría incluso que es la primera novela muda de la historia. Conversaciones intrascendentes, descripciones libres de calificativos. Ni noticia de eso tan enmohecido (y español) que es la emoción metafórica. Lo cursi, vamos. El lector es literalmente invitado a construir él mismo lo que el escritor simplemente deja fuera de campo. Inolvidable el aroma de los cuerpos mutilados. Y en ésas, que llega la película.

La estrategia del director es no inmiscuirse, dejar respirar sobre la pantalla a la letra impresa. Bien. La historia es apenas traicionada y la fotografía del español Javier Aguirresarobe en uno de sus mejores trabajos ayuda a crear una de las sensaciones más poderosas del libro: lo que ocurre es posible, puede suceder mañana mismo. No en balde, en realidad no se trata más que de una historia de amor ("La más difícil de contar con la que me he encontrado nunca", afirma Mortensen).

Sin embargo, la comparación (caso de que sea pertinente) no se soporta. La película, en efecto, reconstruye fiel el argumento que, en palabras del director, "no trata del fin del mundo sino de las cosas que importan: los niños, la comida y el azul del cielo". Correcta, fiel y, quizá, demasiado respetuosa con la novela, 'The road' alterna momentos de una delicadeza que abrasa con lirismos algo pedestres. Bien es cierto que la contenida y brillante interpretación, cerca del monólogo, de Viggo Mortensen acierta a dar con la clave de bóveda. Pero no, hace falta más para alcanzar el negro profundo de la tinta.

Y mientras, seguiremos bailando con la arquitectura, que, en definitiva, es lo que parece hacer Todd Solondz en 'Life during wartime', la segunda película a competición del día.


Él, eso sí, lo tiene más fácil: se limita, cosas de la autoestima, a adaptarse a sí mismo. Tal cual. El 'enfant' más terrible que ha dado Nueva Jersey propone ahora una suerte de relectura, continuación o, simplemente, variación de 'Happinness'. La misma familia, o lo que sea, de entonces, idéntica confusión, diferentes actores. "Me gusta retocar las cosas, verlas desde un nuevo ángulo", dice el director. Es decir, fiel a sí mismo y a su filmografía, se entretiene de nuevo con 'Palíndromos'.

A vueltas con el olvido, el perdón, la pederastia y la vida en la Florida soleada, Solondz vuelve a escarbar en la naturaleza fundamentalmente triste de la comedia. Y cuando decimos vuelve, lo decimos de forma literal. De hecho, no se ha movido. Una fotografía esencial, transparente y brillante (enorme Ed Lachman) ayuda esta vez a los subrayados. Toda la cinta es, por así decirlo, un curioso ejercicio de repetición para desembarazarse de lo accesorio y olvidarse de lo esencial. ¡Cuidado!, ¡qué nos quedamos sin nada! En efecto, ése es el peligro: la nada estructural, el vacío argumental. Y llegados a este punto, el mareo. Bello homenaje a sí mismo. Una belleza que desasosiega, hiere y hace reír. Pero, ¿puede explicar alguien de qué coño nos estamos riendo? Solondz es así. Buen baile.